JULIO- 2007 SE NECESITAN MÉDICOS PARA EL HOSPITAL DE GOUNDI De nuevo en casa, después de haber estado en Goundi durante 3 semanas en misión de apoyo quirúrgico. Este año, las vacaciones de Francisco Cortadellas las hemos cubierto entre la Dra. Carmen Coll y yo mismo. Problemas familiares impidieron que nuestra estancia fuese más prolongada. El vuelo en esta ocasión lo hicimos vía Roma, hacia Trípoli, volando con la compañía Libia Afriquihah. La misma compañía nos llevó hasta N´Djamena. Excepto por las largas horas de espera en los aeropuertos, puedo considerar la experiencia del viaje como positiva tanto por el precio como por la comodidad y modernidad de los aviones. Una vez allá, pasamos 48 horas en la capital donde pudimos visitar el muevo hospital “Le Bon Samaritain” a punto de ser inaugurado el próximo mes de Octubre y también conversar con los estudiantes de medicina a punto de finalizar el segundo curso. (foto 6) De madrugada salimos hacia Mondou en compañía de la hermana Mikaela. El viaje fue plácido, sin averías, y bastante rápido pues llegamos a Mondou sobre el mediodía, y después de repostar y tomar un pequeño refrigerio en la Misión Católica, iniciamos la travesía por la pista de tierra que nos llevó a Goundi. La ruta estaba en buen estado aún, pues la lluvia no había hecho su aparición, y sin contratiempo llegamos a Goundi a la caída del sol. Leopoldo con su cartel de bienvenida aportó la nota de calor familiar en la misma habitación que tuvimos en el 2005. Iniciamos la actividad asistencial al día siguiente como si ayer mismo la hubiésemos dejado !y hacía dos años que no estábamos en Goundi¡(fotos 2 y 3). La verdad es que los cambios en África se notan muy poco y salvo el edificio de la nueva Maternidad, el hospital parecía el mismo... Fue al terminar la consulta externa cuando notamos el primer cambio substancial: se habían visitado 350 enfermos en un sólo día y esto en estación de lluvias, visitando tan sólo dos médicos: Leopoldo Labrín y Enri Pujades. (fotos 7 y 9) En la sala de cirugía esperaban todo tipo de pacientes: post-operados, osteomielitis, fracturas, quemaduras graves, heridas infectadas, etc... lo habitual allá, pero que para mi el volver a encontrarlo casi me pareció nuevo. Los días pasaron rápido y poco a poco, nuestra integración fue total (foto 5). La salud nos acompañó todo el tiempo y la posibilidad de contactar vía Internet, hacía que el contacto con Europa no fuera tan esporádico como antaño lo era vía radio. Hoy en día, Goundi, ya es casi Occidente. Isabel filmaba y fotografiaba todos los detalles del hospital (foto 8), el Centro Nutricional, la Casa de Convalecencia, la vieja torre de agua, que pierde desde hace tiempo y que requiere una solución urgente, (foto 1), el viejo edificio de la antigua maternidad, que requiere remodelación urgente (foto 11), el generador de corriente averiado, que también requiere una reparación urgente, el bloque quirúrgico que está que se cae de viejo... El hospital crece y está vivo. Cada vez más valorado por aquella gente que día a día acude en mayor número en demanda de ayuda. El personal de enfermería cada vez está más preparado, con más inquietud por saber y conocer temas que años atrás desconocían: Medicina preventiva, Sida, Dietética y Nutrición, Cuidados obstétricos, etc. En fin, tantas cosas que hacen falta... pero sobre todo, es preciso apoyo médico pues los que están, no pueden más con la carga de trabajo actual. Ojalá encontremos a algún internista o médico de familia dispuesto a pasar unas “vacaciones". Fdo. Dr. Mario Ubach |